Paso sencillo para DOMINAR al PÚBLICO con INSPIRADA INDIFERENCIA

Para expositores…

Dominar al publico requiere un control maestro de tus emociones como la de ellos. Dominar al publico es como dominar las olas del mar para que estas se muevan a tu voluntad (Claro, no es fácil), dominar al publico es como dominar un toro que se moverá al son de tu provocación.

Las emociones son contagiosos

El publico será dominado mientras tú te domines.

Si el publico te nota nervioso al principio callaran después no te respetaran  porque sabrán de tu inseguridad y debilidad y te devoraran vivo

Algunos expositores para esconder su nerviosismo colosal desde un inicio recurren al humor cayendo en extremo y con el paso de los minutos pasaras a ser un payaso quizá intelectual pero el cual te hará perder el respeto digno de tu alma buena. Es mejor ser odiado a ser amado dice el dicho y si bien frente al público no esperamos ser odiados si hay que buscar ser respetados. Forzarse a ser gracioso, o caer en la gracia extrema solo te debilita y pierdes la aureola de respeto. Sino dime tu si has visto a un Mussolini, Hitler, Mahatma, Martin Luther king salpicando bromas y dibujándote graciosos frente a sus oyentes, no, ellos si que dominaban al público con una digna forma de presentación.

No intentes parecer, fingir o hacerte el serio o el malo para ganarte el respeto del público. Eso solo provoca repudio, lastima y pena. Ganas anticuerpos y quizá el cariño de una que otra persona que gusta del que todos estén callados en silencio dentro de un ambiente monótono y aburrido la mayoría.

El publico dentro de si busca lideres muy espontáneos

Un líder que domina públicos sabe relucir un fresca espontaneidad desde un inicio.

Se presenta con un talante INSPIRADO como si de un ángel concentrado y seguro se tratase, con la sensación de que posee luminosidad y magnetismo, como si estuviese presente pero su ser flotase en un nivel superior. Como el poeta lleno de gracia, como el bate en el auge de su divinidad que aflora en su verbo.

Un dominador de públicos se presenta INDIFERENTE como si nada le importase pero generando una interesante demanda de ganarse su vista y su presencia. Como si no le importarse nadie más que su mensaje que exclama por llegar y beneficiar a todos los oyentes. Es como la pareja dura, firme  muy segura que atrae por su indiferencia de realeza, de burgués, de aristócrata.

Hay expositores que no se presentan bajo esa estado mental de ser inspirado cayendo en el realismo existencial tan común y también omiten la indiferencia tratando de ganarse al público con chistes – algunos muy malos – y siendo muy obvios en sus ganas de buscar aceptación (en algunos casos desesperado). ¡Qué mal cae!, esto puede ser indetectable si se trata de personas llenos de inocencia y emotivos que ciegan su razón.

Por favor, expositor, doma al publico sabiéndote en tu fuero interno de que estas en un nivel divino porque como te sientes te sentirán (Sin caer obviamente en la petulancia, arrogancia, vanidad).

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